Por: Rogel Soto
La periodista y activista social fue distinguida en la Gala del Periodismo Sánchez Ramírez 2026 por su trayectoria de denuncia, acompañamiento a mujeres víctimas de violencia y compromiso con la justicia social.
COTUÍ, Sánchez Ramírez, RD. — Más de dos décadas acompañando a mujeres víctimas de violencia, denunciando situaciones de vulnerabilidad y reclamando justicia para quienes muchas veces no encuentran quién las escuche constituyen parte del recorrido profesional y social de la periodista, comunicadora y activista Grace Reyes, reconocida durante la segunda edición de la Gala del Periodismo Sánchez Ramírez 2026.
La distinción, otorgada por el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), seccional Sánchez Ramírez, tuvo lugar en el auditorio de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), recinto Cotuí, donde se reconoció la trayectoria de diversas personalidades por sus aportes profesionales y sociales. Para Reyes, recibir este homenaje en su pueblo natal representa un estímulo para continuar una labor que ha marcado su vida: acompañar a las víctimas y contribuir a que sus historias no queden en el silencio.
Como fundadora y presidenta de la organización Que Proteste Mi Cuerpo, Reyes ha dedicado gran parte de su trayectoria a orientar a mujeres que enfrentan situaciones de violencia, acompañar a sus familiares y gestionar asistencia legal y psicológica para personas en condiciones de vulnerabilidad. Su trabajo también incluye el seguimiento a procesos judiciales y la denuncia pública de casos que demandan respuestas de las autoridades.
Según ha explicado la propia comunicadora, el acompañamiento ofrecido a víctimas ha contribuido en procesos que culminaron con condenas de hasta 30 años de prisión contra agresores. Más allá de las denuncias difundidas en los medios, su labor se ha caracterizado por dar seguimiento a personas que, debido a limitaciones económicas, temor o falta de apoyo, enfrentan dificultades para buscar protección y hacer valer sus derechos.
Una lucha que también deja huellas emocionales
Durante sus palabras de agradecimiento, Reyes reconoció el desgaste emocional que implica trabajar durante tantos años con historias de mujeres agredidas, familias afectadas y víctimas que no siempre reciben respuestas oportunas de las instituciones. Se trata de una labor que exige persistencia, sensibilidad y disposición para acompañar procesos dolorosos, incluso cuando los resultados no llegan con la rapidez esperada.
La periodista advirtió, además, que la magnitud de la violencia contra las mujeres podría superar ampliamente lo reflejado en las estadísticas oficiales, debido a los numerosos casos que permanecen ocultos, especialmente en comunidades rurales y sectores donde las víctimas carecen de información, recursos o mecanismos efectivos para denunciar.
Desde su experiencia, considera que las cifras disponibles no reflejan la totalidad de esta problemática, pues muchas situaciones ocurridas en campos, comunidades y ciudades nunca llegan a conocimiento público. Por ello, insistió en la necesidad de fortalecer la prevención, facilitar el acceso a la justicia y crear condiciones para que las mujeres puedan denunciar sin temor y recibir acompañamiento oportuno.
Reyes también subrayó que la lucha contra la violencia de género no puede descansar únicamente en la existencia de leyes. A su juicio, es indispensable promover una cultura de solidaridad y sororidad que se traduzca en acciones concretas, capaces de respaldar a quienes necesitan protección, orientación y oportunidades para reconstruir sus vidas.
Periodismo para investigar, denunciar y transformar
En su reflexión sobre el ejercicio periodístico, la comunicadora destacó que la responsabilidad de un periodista no consiste en agradar a todos, sino en investigar, cuestionar y visibilizar realidades que, en ocasiones, resultan incómodas para determinados sectores.
Esta visión ha orientado buena parte de su trabajo, en el que el periodismo se convierte en una herramienta para exponer situaciones de vulnerabilidad, reclamar respuestas institucionales y contribuir a que las víctimas encuentren espacios para contar sus historias.
Actualmente, Grace Reyes forma parte del equipo del programa Jessica en Punto, conducido por Jessica Pereira, desde donde desarrolla investigaciones periodísticas y da seguimiento a casos de violencia de género y otras problemáticas sociales.
Su incorporación a este espacio representa una nueva etapa para ampliar el alcance de una labor que ha desarrollado durante más de 20 años, tanto desde los medios de comunicación como a través de su trabajo social. La periodista agradeció a Jessica Pereira por la confianza depositada en su experiencia y por abrirle las puertas para continuar difundiendo investigaciones y denuncias que requieren atención pública e institucional.
Un reconocimiento que renueva el compromiso
El homenaje recibido en Cotuí tiene un significado especial para Reyes, no solo por reconocer su trayectoria profesional, sino también por producirse en la provincia donde nació. La comunicadora agradeció al Colegio Dominicano de Periodistas, seccional Sánchez Ramírez, por valorar años de trabajo, sacrificios y acompañamiento a personas afectadas por distintas manifestaciones de violencia.
Durante la gala, compartió con otras personalidades distinguidas, entre ellas el doctor Julio Landrón, vinculado al Servicio Nacional de Salud (SNS).
Para Grace Reyes, este reconocimiento no representa el final de una etapa, sino una oportunidad para renovar su compromiso con las mujeres que necesitan ser escuchadas, con las familias que reclaman justicia y con una sociedad que todavía enfrenta importantes desafíos en la prevención de la violencia de género.
Su trayectoria plantea una reflexión sobre el papel de los medios de comunicación y la responsabilidad social de quienes ejercen el periodismo: informar no debe limitarse a narrar los hechos, sino que también puede contribuir a visibilizar injusticias y abrir espacios para quienes históricamente han sido silenciados.
En esa convicción resume el sentido de su trabajo con una frase que define su compromiso profesional y humano:
«Si la comunicación no sirve para darle voz a quien no la tiene, entonces solo es ruido».



