Por: Rogel Soto
Santo Domingo, R.D. – La política migratoria aplicada en la República Dominicana en los últimos años ha representado un retroceso en materia de derechos humanos, advirtió William Charpantier durante una entrevista concedida a un equipo del periódico digital Horizonte Noticioso, al denunciar presuntas violaciones a la dignidad humana durante los procesos de detención y deportación de personas migrantes, principalmente de nacionalidad haitiana.
Durante la conversación, Charpantier señaló que organizaciones defensoras de los derechos humanos reciben de manera constante denuncias sobre maltratos en operativos migratorios, incluyendo detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza y cobros irregulares, situaciones que —aseguró— vulneran garantías fundamentales establecidas en la Constitución y en tratados internacionales suscritos por el Estado dominicano.
Uno de los puntos más sensibles abordados fue la situación de las mujeres inmigrantes embarazadas, quienes, según explicó, evitan acudir a centros de salud por temor a ser detenidas y deportadas inmediatamente después de recibir atención médica.
Esta práctica, afirmó, pone en riesgo la vida de las madres y de los recién nacidos, además de generar secuelas psicológicas.
Charpantier reconoció que el Estado dominicano tiene el derecho soberano de regular la migración y proteger su territorio, pero insistió en que estas acciones deben realizarse con apego al debido proceso, el respeto a la dignidad humana y los principios humanitarios.
Asimismo, advirtió que el endurecimiento de la política migratoria en el país ocurre en un contexto internacional donde varios Estados han adoptado medidas restrictivas, muchas de las cuales han sido cuestionadas por organismos internacionales por violaciones a los derechos humanos.
Llamado ante la rendición de cuentas del 27 de febrero
De cara a la rendición de cuentas del presidente de la República el próximo 27 de febrero, Charpantier consideró necesario que el Gobierno aborde de manera transparente temas pendientes relacionados con la migración, la frontera y la seguridad nacional.
En ese sentido, recordó que en el Consejo Económico y Social (CES) se alcanzaron consensos importantes sobre estos temas, pero lamentó que hasta el momento no se haya informado sobre la ejecución de dichas propuestas.
También insistió en la necesidad de retomar el debate sobre la migración laboral y la regularización de trabajadores extranjeros, especialmente en sectores como la construcción, la agricultura y los servicios, donde existe una alta dependencia de mano de obra migrante.
“Regularizar a los trabajadores que ya están insertos en el mercado laboral y que pueden demostrar vínculos con empleadores es una ganancia para el Estado, para los empresarios y para la seguridad nacional”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que la situación de seguridad en el país es preocupante y reiteró que una estrategia nacional efectiva debe abordar de manera integral la migración, la frontera y la regularización laboral como ejes fundamentales para el desarrollo y la estabilidad social.







