Por: Rogel Soto
Santo Domingo, RD. La Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados en República Dominicana (MENAMIRD) presentó un informe técnico en el que analiza los aportes económicos, sociales y demográficos de la población migrante en el país, destacando su participación en sectores productivos clave y su impacto en la estabilidad financiera nacional.
El documento fue dado a conocer por su coordinador general, William Charpantier, quien explicó que el objetivo es “visibilizar con datos verificables el rol que desempeñan las personas migrantes en el desarrollo económico dominicano”.
Participación en sectores productivos
Según el informe, estudios elaborados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), junto a investigaciones nacionales, estiman que la población ocupada de origen extranjero representa aproximadamente el 9.5 % de la mano de obra total del país.
En el sector agropecuario, la participación migrante alcanza alrededor del 27 % del total de trabajadores, mientras que más del 60 % de la población migrante ocupada se concentra en agricultura y construcción.
El informe señala que en determinadas fases de proyectos de construcción, trabajadores de origen haitiano pueden representar entre el 70 % y el 90 % de la mano de obra, especialmente en actividades intensivas de baja especialización.
Asimismo, sostiene que la presencia migrante contribuye a cubrir vacantes no ocupadas por trabajadores nacionales, reduciendo retrasos en obras públicas y privadas y dinamizando sectores como el inmobiliario.
Impacto en turismo y servicios
Además de la construcción y la agricultura, el documento indica que migrantes participan activamente en turismo y servicios conexos, desempeñándose en labores de atención al cliente, limpieza, transporte y operación hotelera, sectores que representan una proporción significativa del Producto Interno Bruto (PIB).
El informe cita análisis del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que señalan que la inserción productiva de migrantes puede generar efectos positivos en el crecimiento económico cuando se realiza de manera formal y regulada.
Remesas y estabilidad financiera
En cuanto al impacto externo, el documento destaca el papel de la diáspora dominicana.
De acuerdo con datos del Banco Central de la República Dominicana, en 2024 las remesas superaron los US$10,700 millones, marcando un récord histórico.
En el primer semestre de 2025 se recibieron US$5,830 millones, lo que representa un crecimiento interanual de 11.2 %, proyectándose un cierre anual cercano a los US$11,300 millones.
El informe subraya que estos recursos inciden en el consumo familiar, la inversión en pequeños emprendimientos y el fortalecimiento de las reservas internacionales.
Llamado a política migratoria integral
En el plano institucional, Charpantier reiteró que el Estado tiene la facultad de regular la presencia de extranjeros a través de la Dirección General de Migración, pero consideró que los procesos deben ejecutarse respetando el debido proceso y la dignidad humana.
MENAMIRD planteó que el país necesita una política migratoria integral que combine regulación laboral, control fronterizo y respeto a los derechos fundamentales, discusión que también ha sido abordada en el Consejo Económico y Social.
“El debate migratorio debe sustentarse en datos y no en percepciones. La evidencia muestra que la población migrante forma parte activa del desarrollo nacional”, concluye el documento.










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