Por: Martin Restituyo
Queremos aprovechar este inicio de año, así como el interés que hemos visto en estos días de parte de muchos comentaristas y medios de comunicación para informar sobre el papel del Banco Agrícola, sus logros y avances que hemos tenido en estos 5 años de administración.
El Banco Agrícola y su papel en la seguridad alimentaria. Más del 60% de los recursos financieros que hoy fluyen al campo se canalizan a través del Banco Agrícola. Por razones propias de su naturaleza, la agricultura es una actividad económica muy expuesta a los fenómenos naturales y al riesgo climático, por lo que, en todas partes del mundo, el crédito agrícola recibe un trato diferenciado de los demás sectores.
Sobre la cartera de préstamos del Banco: La cartera del Banco Agrícola al terminar el pasado año fue de 56 mil 769 millones de pesos dominicanos, un 87% más alta que los 30 mil 608 millones de pesos dominicanos al cierre del 2020.
La totalidad de los desembolsos del banco en estos 5 años alcanzan los 157 mil 510 millones de pesos dominicanos, para un promedio anual de 31 mil 502 millones de pesos dominicanos. Esto es un 56% más que los 19 mil 300 millones desembolsados en promedio en los 5 años previos a la presente administración. En el 2024, el Banco desembolsó préstamos por 27 mil 133 millones de pesos dominicanos, no 688 mil millones como aviesamente señala una publicación de esas que buscan desinformar.
Una parte de la cartera del Banco la constituyen fondos administrados, que tienen su propio sistema de seguimiento y auditorías. El Banco administra fondos del Consejo Nacional de Fomento Lechero (CONALECHE) y del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA), que tienen su propio sistema de aprobación y seguimiento.
También, administra un fondo de la Unión Europea para la tecnificación del banano que tiene su propio reglamento. También, un fondo del Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas (APHIS, sigla en inglés) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), para el financiamiento de la bioseguridad porcina.
También, administramos un proyecto con fondos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) que tiene contratada su propia firma independiente de auditorías trimestrales. Producto de las recuperaciones de los préstamos de este fondo, los montos prestados alcanzan casi un 150% de la cartera inicial con una muy baja tasa de morosidad.
Con recursos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Agencia Francesa para el Desarrollo (AFD), estamos iniciando un ambicioso programa de tecnificación y transformación de la agricultura del país, que incluye el fortalecimiento institucional del Banco.
Justo en estos días estarán saliendo las licitaciones para seleccionar las firmas que auditarán los fondos de la Unión Europea y del BID, administrados por el Banco.
Como ustedes pueden comprobar, fruto de estos resultados en estos 5 años de gestión, el Banco está evaluado como un ejecutor confiable, eficiente y transparente.
El programa de Tasa Cero. Este programa especial diseñado en el 2020, al inicio del gobierno del Presidente Luis Abinader, como respuesta a la descapitalización que sufrió el campo debido al impacto de la pandemia, ha beneficiado a más de 19 mil productores, con montos individuales no mayores a 10 millones de pesos, exceptuando los grupos asociativos, como cooperativas, asociaciones de productores y entidades jurídicas que podían recibir montos superiores.
Este programa de préstamos a Tasa Cero ha sido descontinuado y los recursos recuperados se están dedicando a dar apoyo básicamente a 3 iniciativas: a) transferir al programa de Tasa Cero una deuda prácticamente impagable de los productores de invernaderos de Rancho Arriba, Ocoa, contraídas en el gobierno anterior, sin garantías hipotecarias, por alrededor de mil 400 millones de pesos, b) transferir al programa de Tasa Cero una deuda superior a mil 200 millones de pesos, contraída en el gobierno anterior, sin garantía por los bananeros de la Línea Noroeste y c) Ejecutar la iniciativa CAMPO JOVEN, cuyo programa lleva prestado más de 200 millones de pesos dominicanos sin intereses a proyectos de jóvenes.
El Banco Agrícola presta, NO REGALA. El Banco presta y como tal cada centavo que sale del banco el mínimo requerido que tiene es un pagaré firmado por un deudor con nombre, dirección y cédula.
A pesar de que muchos préstamos son a rubros de ciclo largo, cuyo retorno es a 5, 7 y más años, como es el caso del aguacate, mango, coco, cacao, café, sistemas de riego, instalaciones avícolas, ganadería, etc., en estos 5 años el Banco ha recuperado por cobro de préstamos un promedio anual de 24 mil 680 millones de pesos, lo que es casi un 50% más que lo cobrado los 5 años anteriores cuya recuperación en promedio fue de 16 mil 570 millones de pesos anuales.
Son estos fondos producto de la recuperación los que se prestan cada día a los productores. En otras palabras, los fondos del Banco los tienen los productores. Este año 2025, el Banco está cerrando con la mayor liquidez de los últimos 10 años y préstamos desembolsados en diciembre por un monto de 4 mil 175 millones pesos, un record de préstamo en un solo mes.
La morosidad de los préstamos a la actividad agropecuaria está muy influenciada por los eventos climáticos que han afectado la agricultura en los últimos años, lo que ha obligado a la reestructuración y refinanciamiento de muchos proyectos; sin embargo, este compromiso de la institución con el productor ha permitido que la seguridad alimentaria y disponibilidad de alimentos del país no se haya visto mermada.
Sobre el Reglamento de Evaluación de Activos (REA) su aplicación era prácticamente nula al inicio de esta gestión. No se clasificaban los prestamos adecuadamente por su nivel de riesgo y tampoco se remitía a la Superintendencia de Bancos la cartera de créditos. Hoy día todo cliente del Banco Agrícola puede acceder a la base de datos de la Superintendencia y consultar su calificación crediticia.
En cuanto a las provisiones, desde el 2012 el Banco presenta faltantes de provisiones y ha sido en esta gestión en la que se ha diseñado un plan de remediación de este faltante, juntamente con la Superintendencia de Bancos y solo en este año 2025 se han dedicado alrededor de mil 500 millones de pesos para constituir provisiones.
En sentido genera,l los activos del Banco han crecido de 26 mil 912 millones de pesos en el 2020 a 45 mil 871 millones de pesos en el 2025 para un crecimiento de un 70%.
La simpatía política no es un factor que se toma en cuenta en el Banco. El BAGRÍCOLA formaliza semanalmente alrededor de 500 a 600 millones de pesos en préstamos a productores y empresarios agrícolas a través de 32 sucursales localizadas en todo el territorio nacional. Estas oficinas son visitadas diariamente por cientos de productores que tienen en el Banco su principal fuente de financiamiento y a nadie se le pregunta por simpatías políticas o de ninguna otra índole.
Cada préstamo que otorga el Banco está sujeto a las normas y las regulaciones de la institución reguladora, la cual establece cómo canalizar los préstamos de las Personas Expuestas Políticamente (PEP) y para todo deudor lo menos que se le exige es firmar un pagaré notarial.
El Banco mantiene un riguroso sistema de alerta contra el lavado de activos y durante esta administración se creó la Gerencia de Cumplimiento, que da seguimiento y vigilancia a todas las operaciones del Banco de manera que cualquier operación sospechosa se reporta a los organismos correspondientes. Por demás, el Banco no maneja cuentas con el exterior y la gran mayoría de sus operaciones son locales y de pocos montos.
Muchos empresarios agrícolas con actividades recurrentes como las factorías de arroz, los fabricantes de cigarros, los productores avícolas, los comercializadores de bienes agropecuarios disponen de líneas de créditos cuyos desembolsos se realizan con una alta rotación.
Presencia de la Superintendencia de Bancos:
Hasta el 2021 el Banco Agrícola no enviaba ninguna reportería a las instituciones reguladoras como establecen las normas bancarias.
Ha sido a partir del 2021 por esta gestión que se inició un proceso de reportería diaria a la Superintendencia y al Banco Central.
Se creó una gerencia de cumplimiento con personal calificado la cual no existía el inicio de esta gestión.
Se ha diseñado un Master Plan de cumplimiento con el seguimiento de la Superintendencia y de 51 hallazgos encontrados por la Superintendencia en el 2019, 44 han sido remediados o en procesos de remediación por la presente administración.
La Superintendencia de Bancos mantiene un equipo técnico asignado a monitorear el comportamiento semanal de las principales variables financieras del Banco.
En tecnología, el Banco pasó de una institución análoga a una institución con un importante nivel de uso de las Fintech, lo que le mereció una calificación bronce otorgada por la Superintendencia en su ranking de digitalización, la cual es una calificación más alta que la de la de la mayoría de las instituciones similares.
Aplicación de las Tecnologías
El Banco ha pasado de una institución completamente análoga a una institución en franco proceso de transformación digital. En el 2023, la OGTIC le otorgó el segundo lugar en reconocimiento en innovación disruptiva entre 153 instituciones del Estado por su propuesta de Crédito A Tiempo, que logró reducir significativamente el tiempo de aprobación de los préstamos.
Se ha instalado una plataforma de Internet Banking, que permite a nuestros clientes realizar todas sus operaciones bancarias de manera digital, sin necesidad de manejar físicamente el dinero de sus préstamos y pagos.
Se creó una Dirección de Ciberseguridad, la cual no existía hasta la presente gestión con personal calificado y las herramientas tecnológicas avanzadas que permiten proteger y monitorear en tiempo real contra delitos cibernéticos.
Se actualizó el centro de datos del Banco, el cual se encontraba con todos sus equipos fuera de garantía y se suscribió un acuerdo con la OGTIC para tener un data center de respaldo en caso de cualquier imprevisto en el sistema regular.
Con recursos del programa de fortalecimiento institucional del BID, en las próximas semanas anunciaremos la licitación para dotar al Banco de una mayor capacidad de procesamientos de datos con la adquisición de un nuevo CORE bancario, en sustitución del actual que ya tiene 17 años.
Sobre la Sostenibilidad del Banco y sus Gastos Operativos: Si hay algo que nuestra administración ha cuidado es no cargar de gastos innecesarios al Banco. Hemos resistido las recomendaciones de asesores de subir la tasa de interés de los préstamos que hoy es de 8% y aun menor en muchos casos, como forma de aumentar los ingresos del banco, porque entendemos que es de los pocos incentivos que hoy tiene el productor agropecuario en nuestro país.
También el Banco ha heredado una nómina de pensionados de casi 700 millones de pesos incluyendo seguro médico que se cargan a los ingresos operativos del Banco. También, el desmonte de registros contables erróneos realizados por gestiones pasadas y exigido por la Superintedencia de Bancos por un monto de mil 97 millones de pesos, de los cuales estamos desmontando 182 millones anuales, durante 6 años contra los resultados del periodo impactan en el resultado final y aun así el banco presenta resultados positivos en sus estados financieros.
El Banco Agrícola no persigue beneficios económicos, aunque sí garantizar su sostenibilidad y modernización y en estos objetivos hemos contado con el respaldo decidido del presidente Luis Abinader cuyo gobierno ha aportado en estos 5 años más recursos líquidos al Banco Agrícola que en los 4 períodos anteriores de gobierno, en apoyo al sistema productivo agropecuario base de la seguridad alimentaria y el desarrollo rural.
Los beneficios que persigue el Banco son de orden social, no la obtención de ganancias pecuniarias.





