Por: Rogel Soto
Los militares y civiles, que participaron en la revolución y guerra Patria constitucionalistas de abril de 1965, así como los guardianes de la Constitución, afirmaron en una rueda de prensa, que el caso de la Penitenciaría de las Parras, la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre los casos LGBT, a lo interno de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional; tal deplorable idea del jefe del Pentágono norteamericano, de visitar a nuestro país, con fines de hacer valer un acuerdo interamericano, firmado por el Presidente Balaguer y refrendado por Hipólito Mejía, son el reflejo, entre otras cosas, de que ni la Constitución ni la familia han merecido un respeto en nuestro país.
Con relación al caso de la cárcel de las Parras, solo un presidente desconocedor de las reglas y normas constitucionales del país, podría defender este absurdo, sin el menor conocimiento, ya que su gobierno se había terminado una obra, de acuerdo a Roberto Santana y la Comisión creada para desbaratar su irregularidad de todos los momentos, que, 183 mil millones de pesos, desbaratar 23 gerencias y un sin número de defectos más, mientras todavía el Ministerio Público encargado de todas estas se hacían de cosas sin el menor sentido.
Si el gobierno de Danilo Medina, las direcciones del PLD y ese mismo hubieran existido un Congreso, una Cámara de Cuentas y un Contralor de la República, que le hubiera dado cumplimiento al art. 246 de la Constitución, en cuanto al control y fiscalización de los fondos públicos, la Cárcel de las Parras, no hubiera terminado siendo una obra que ridiculizar al Estado Dominicano.
De igual manera, el caso de la Sentencia acerca de las relaciones de parejas del mismo sexo en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, no debió haberse emitido en estos momentos, se debió sobreseer o se declarada inadmisible hasta que el Estado y sus instituciones no se dispusieran a tratar las grandes faltas y descuidos que hay con el articulado al numeral del art. 55, que trata sobre la familia.
Pocas cosas ocurren en el país, con el descuido de los padres e hijos de familias dominicanas, cuando el Estado no ha entendido, por ejemplo, “Que la maternidad, sea cual fuere la condición social o estado civil de la mujer, gozara de la protección de los poderes públicos y genera derecho a la asistencia oficial en caso de desamparo” de acuerdo al numeral 6 del art. 55 de la Constitución, entre otros.
Con relación al caso de la llegada del ministro de la Guerra norteamericana, para darle cumplimiento a un acuerdo de hace 30 años, es un reflejo de que, en esta isla, ha habido un descuido y complicidad atroz, con relación al caso del narcotráfico, debido a la complicidad de los distintos partidos y gobiernos en el manejo nacional e internacional de la droga. Cosa esta no hubiera ocurrido, si los partidos educaran cívica, ética, en valores patrios y conocimiento del manejo del Estado, como muy bien lo establece el art. 34 de la Ley No. 33-18 de los partidos políticos.
El Lic. Andrés Fortunato Victoria, reitera, que, para corregir todos estos males, se debe educar en principios y valores éticos y patrios en cada partido, las escuelas y universidades, ya que, el carácter impulsivo de los jóvenes y adultos, están siendo manipulados por los agentes encargados de planificar la alienación, básicamente de los adolescentes.
Agregó, que, en los tres años que faltan para las elecciones, podemos preparar al pueblo, para cambiar la historia, castigando a todos los corruptos, y no estar haciendo marchas imprudentes, fuera del plazo de campaña, como la que se ha planificado para el próximo domingo 30.
Solo si preparamos al pueblo para votar por conciencia, evitaremos terminar otro noviembre, mes de la Constitución y la familia, con todos los desastres que hoy tenemos.







