Por: Rogel Soto
La Unión Dominicana de Centros Nocturnos y Diversión (UDCEND) solicitó formalmente al presidente Luis Abinader y a la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, extender el horario de operación de los establecimientos nocturnos del país, debido a las dificultades económicas que enfrenta el sector. La solicitud busca una hora adicional de domingo a jueves y dos horas los fines de semana, bajo la promesa de reforzar medidas de seguridad en beneficio de la ciudadanía.
El gremio, encabezado por Junior González, afirmó que la falta de flexibilidad en los horarios está provocando el cierre de múltiples negocios, afectando directamente el empleo y la dinámica económica del entretenimiento en República Dominicana. UDCEND asegura que muchos locales están “al borde del colapso” debido a los elevados costos operativos y a las limitaciones que impone la actual regulación nocturna.
Como medida urgente, la organización pide que la llamada “Gracia Navideña” —que históricamente permite ampliar los horarios de cierre durante el mes de diciembre— sea anunciada con anticipación, para garantizar la planificación y evitar pérdidas en la temporada de mayor actividad comercial para el sector.
Mientras esperan una respuesta directa del Ejecutivo, la UDCEND manifestó respaldo a una acción de inconstitucionalidad sometida ante el Tribunal Constitucional, en busca de flexibilizar las actuales restricciones al expendio de bebidas alcohólicas. El tribunal ya se reservó el fallo sobre esa solicitud.
Por otro lado, el Ministerio de Interior y Policía reafirmó en acuerdos previos que los propietarios de centros nocturnos deben garantizar sistemas de control, como la prohibición de ingreso con armas, cámaras de seguridad y cumplimiento estricto de las normativas vigentes.
La entidad gubernamental además trabaja en un proceso de categorización de negocios nocturnos, que podría derivar en nuevas reglas y horarios ajustados a la naturaleza de cada establecimiento.
UDCEND insiste en que una ampliación de horarios, acompañada de mayores controles y de un diálogo directo con las autoridades, permitiría impulsar el turismo, la formalidad comercial y la economía de miles de familias que dependen de estos negocios.
Mientras tanto, el sector espera una respuesta “urgente” del Gobierno, que determine el futuro inmediato de las operaciones nocturnas en el país.



