Por: Rogel Soto
SANTO DOMINGO. El abogado y dirigente sindical del transporte Mario Díaz propuso al presidente de la República, Luis Abinader, relanzar y fortalecer la política migratoria del Gobierno frente a la situación generada por la presencia de ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular en el territorio nacional.
Díaz consideró necesario establecer un estado de alerta migratoria permanente en los principales sistemas de transporte de pasajeros, incluyendo el Metro de Santo Domingo, el Teleférico, los corredores de autobuses, el transporte colectivo convencional, el transporte de carga y pasajeros y los servicios de motoconcho, con el propósito de reforzar los controles de seguridad y evitar que las redes de transporte sean utilizadas para facilitar actividades ilícitas y el transporte de indocumentados.
El dirigente de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (FENATTRANSC) sostuvo que la situación requiere una respuesta firme del Estado, debido a que, según afirmó, se ha producido un incremento de la presencia de personas en condición migratoria irregular en distintos espacios de movilidad masiva, lo que a su juicio está generando conflictos, desorden y dificultades para garantizar la seguridad de los usuarios y trabajadores del transporte.
“No podemos permitir que nuestro sistema de transporte se convierta en un espacio sin controles migratorios ni de seguridad, el Estado tiene que recuperar el control y garantizar que toda persona que utilice nuestros servicios lo haga dentro del marco de la ley”, afirmó Díaz.
Asimismo, manifestó que los acontecimientos registrados recientemente en el Estadio Olímpico deben servir de alerta a las autoridades para revisar y fortalecer los mecanismos de prevención, seguridad y control en aquellos lugares donde se concentran grandes cantidades de personas.
Díaz planteó que la política migratoria debe ser aplicada con firmeza, pero también con estricto apego a la Constitución, las leyes dominicanas y los derechos fundamentales, dejando claro que el objetivo debe ser controlar la migración irregular y combatir las actividades delictivas, independientemente de la nacionalidad de quienes las cometan.
Pide reforzar el control fronterizo:
El dirigente sindical también solicitó al presidente Abinader disponer una revisión integral de los mecanismos de vigilancia y control en la frontera dominico-haitiana, ampliando, dentro del marco legal, la capacidad operativa de los organismos militares y policiales encargados de proteger la soberanía y combatir el tráfico de personas, armas, drogas y otras actividades ilícitas.
Díaz afirmó que todo miembro de las Fuerzas Armadas o de la Policía Nacional que participe en redes de corrupción, tráfico de personas o cualquier modalidad de complicidad con la inmigración irregular debe ser identificado, separado de sus funciones y sometido a la justicia, sin importar su rango o posición.
“La frontera no puede ser fuerte de un lado y vulnerable del otro, necesitamos controles efectivos, tecnología, inteligencia y una acción permanente contra las mafias que trafican con personas y contra cualquier funcionario que se preste a esas prácticas”, expresó.
Llama a los transportistas a fortalecer los controles:
Mario Díaz hizo además un llamado al sector transporte nacional para que adopte medidas de mayor responsabilidad en el momento de prestar sus servicios, especialmente en aquellos casos en que existan indicios de utilización del transporte para facilitar actividades ilegales y traslado de Haitianos indocumentados.
En ese sentido, exhortó a los operadores de autobuses, corredores, carros públicos, motocicletas y demás modalidades de transporte a cumplir estrictamente las disposiciones migratorias y de seguridad establecidas por las autoridades, evitando transportar haitianos ilegales para no convertirse, consciente o inconscientemente, en instrumentos para el traslado de personas vinculadas a actividades ilícitas.
Aclaró que su propuesta pretende establecer mecanismos de control que permitan al Estado determinar quién se encuentra legalmente habilitado para permanecer y movilizarse en el país.
“El transportista no puede convertirse en agente migratorio, pero sí tiene el deber de colaborar con las autoridades cuando se trate de garantizar la seguridad de los pasajeros y de la sociedad, no se trata de perseguir a nadie por su nacionalidad; se trata de hacer cumplir la ley”, precisó.
Díaz consideró que el Gobierno debe convocar a los representantes del sector transporte, organismos de seguridad, autoridades migratorias y entidades responsables de los sistemas de transporte colectivo para diseñar un protocolo nacional de seguridad migratoria y transporte, que permita establecer procedimientos claros para actuar ante situaciones que representen riesgos para los pasajeros, conductores y operadores.
El dirigente sindical reiteró su respaldo a las acciones del presidente Luis Abinader encaminadas a preservar la seguridad nacional, pero consideró que el nuevo escenario exige una política migratoria más firme, moderna, coordinada y efectiva, capaz de recuperar plenamente el control territorial y garantizar el orden en los espacios públicos y en los sistemas de transporte.
“La República Dominicana es un país abierto y solidario, pero también es un Estado soberano, aquí deben cumplirse nuestras leyes, y quien se encuentre legalmente en nuestro territorio merece respeto y protección; pero quien esté fuera de la ley no merece más que su deportación o responder ante las autoridades correspondientes, independientemente de su nacionalidad”, concluyó Mario Díaz.



