Por: Rogel Soto.
Santo Domingo, RD.– La Fundación Étnica Integral (LA FEI) y la Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados de República Dominicana (MENAMIRD) plantearon al Gobierno dominicano la creación de un programa especial de formalización laboral dirigido a trabajadores extranjeros con cinco años o más de permanencia, actividad laboral y arraigo familiar o comunitario en el país.
La propuesta busca que el Estado pueda identificar a estos trabajadores, determinar las actividades que realizan y conocer a sus empleadores, con el propósito de reducir la informalidad y avanzar hacia relaciones laborales formalizadas, de acuerdo con el planteamiento presentado por ambas organizaciones.
William Charpantier, quien explicó la iniciativa, aclaró que el proyecto no pretende convertirse en un nuevo plan de regularización migratoria, sino establecer un mecanismo de protección y formalización laboral para personas extranjeras que, según sostuvo, llevan varios años residiendo y trabajando en República Dominicana.
“Estamos hablando de personas que ya están trabajando aquí”, manifestó Charpantier, al explicar que entre las alternativas contempladas figura la posibilidad de otorgar un carnet de trabajador temporero a quienes puedan demostrar el cumplimiento de los requisitos que sean establecidos.
La propuesta abarcaría principalmente los sectores agrícola, construcción y servicios. En el área agrícola se incluyen trabajadores cañeros, arroceros, cafetaleros, bananeros, cacaoteros, hortícolas y pecuarios.
Mientras que en la construcción se plantea incluir a albañiles, carpinteros, varilleros, electricistas, plomeros, pintores, ayudantes y otros trabajadores especializados.
En el sector servicios, la iniciativa contempla trabajadores domésticos, de limpieza, mantenimiento, jardinería, hotelería, turismo, restaurantes, comercio y logística.
De acuerdo con el planteamiento, los trabajadores interesados tendrían que demostrar su identidad mediante documentos oficiales de su país de origen, como pasaporte o cédula, además de acreditar su tiempo de permanencia y actividad laboral en territorio dominicano.
También se propone valorar otros elementos, entre ellos la continuidad del trabajo, el domicilio efectivo, los vínculos familiares y comunitarios y la existencia de una relación laboral comprobable.
Las organizaciones sostienen que la eventual formalización permitiría fortalecer la protección de los derechos laborales y facilitar el acceso a los mecanismos correspondientes de seguridad social, al tiempo que contribuiría a que los empleadores cumplan con las obligaciones establecidas por la legislación dominicana.
Charpantier recordó que LA FEI y MENAMIRD respaldaron en 2014 la implementación del entonces Plan Nacional de Regularización de Extranjeros. Sin embargo, precisó que la propuesta presentada actualmente tiene un enfoque distinto, debido a que estaría concentrada en trabajadores que ya cuentan con varios años de residencia y actividad laboral en el país.
El representante de las organizaciones señaló además que una parte de estos trabajadores ha desarrollado vínculos familiares y comunitarios en República Dominicana y mantiene relaciones laborales con empresas, productores y familias, situación que, según explicó, requiere mecanismos que permitan al Estado identificar y ordenar esa realidad.
Como parte de la iniciativa, LA FEI y MENAMIRD solicitaron la apertura de una mesa nacional de diálogo con la participación de trabajadores, empleadores, organizaciones sindicales, productores y representantes de instituciones públicas relacionadas con los sectores agrícola, construcción y servicios.
El propósito de ese espacio sería discutir y diseñar un mecanismo progresivo y verificable que permita transformar relaciones laborales existentes en empleos formales y protegidos, tomando en cuenta las necesidades del mercado laboral y el ordenamiento jurídico dominicano.
Las organizaciones manifestaron su disposición de colaborar con las autoridades en la identificación de los trabajadores que eventualmente podrían acogerse al mecanismo, así como de las empresas y empleadores con los que mantienen relaciones laborales.
La propuesta fue presentada en el marco de la 112.ª Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado y queda planteada ante el Gobierno dominicano como una iniciativa para abrir un proceso de diálogo y evaluación sobre la formalización laboral de trabajadores extranjeros con varios años de permanencia y participación en diferentes actividades productivas del país.





